Henna (Lawsonia inermis) es una planta natural cuyas hojas se secan y muelen hasta obtener un polvo. Se ha utilizado durante siglos para el cuidado del cabello, el arte corporal y la salud de la piel. Para el cabello: mezcle el polvo de henna con agua tibia (o té/café para un color más profundo). Opcional: agregue jugo de limón, yogur o aceites esenciales. Déjelo reposar: cubra y deje reposar durante 6 a 8 horas (tiempo de liberación del tinte). Aplique sobre el cabello limpio y seco. Déjelo actuar durante 2 a 4 horas. Enjuague con agua (sin champú durante 24 a 48 horas para una fijación más profunda). Tonos de color: henna pura para un tinte rojizo-anaranjado a caoba profundo. Mezcle henna e índigo para tonos marrones a negros. Para la piel (arte corporal): haga una pasta con polvo de henna, jugo de limón, azúcar y aceite esencial (como eucalipto). Déjela reposar durante 8 a 12 horas. Aplique con un cono o pincel en diseños. Déjela actuar durante al menos 4 a 6 horas (lo ideal es toda la noche). Retire raspando; no lave durante unas horas.